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Los mamíferos marinos se caracterizan por la pérdida de algunos órganos que obstaculizarían la hidrodinámica del cuerpo, como las extremidades posteriores (a veces presentes como vestigios internos), los pabellones auriculares externos y el pelaje (aunque todas las especies poseen largos pelos en alguno de sus primeros estadios de desarrollo y algunas retienen unos pocos pelos rostrales por toda la vida). Aunque en su aspecto exterior los cetáceos son algo semejantes a los peces, su morfología demuestra claramente su descendencia de mamíferos terrestres. Sus extremidades anteriores poseen todos o casi todos los huesos del brazo y de la mano característicos de otros mamíferos y existen siempre rudimentos de huesos pélvicos (y ocasionalmente, vestigios de extremidades posteriores).

 

La anatomía interna es sorprendentemente similar a aquella de la mayoría de los mamíferos terrestres, con pocas excepciones muy interesantes, tales como la presencia de un estómago compuesto de 3 cámaras y de refuerzos cartilaginosos en todos los elementos de las vías respiratorias, inclusive los alvéolos pulmonares. Los mamíferos marinos son animales vivíparos (nacen vivos) y se alimentan de leche materna durante sus primeros meses de vida. Todos ellos pasan la mayor parte de su vida en el agua, ya sea en los océanos, y algunas especies de delfines habitan ríos y lagos de Sudamérica y Asia..

Se Comprenden de 5 grupos:

 Cetáceos (ballenas, delfines y marsopas),

Los cetáceos comprenden 79 especies diferentes de ballenas, delfines y marsopas (Cawardine, 1995), con tamaños que varían entre los 1,3 hasta los 30 metros de longitud, incluyendo a los animales más grandes del mundo (las ballenas azules) (de San Gil, 1997). El Orden Cetacea se agrupan generalmente en dos subórdenes: Odontoceti (ballenas dentadas) y Mysticeti (ballenas de barba). Un tercer suborden, Archaeoceti (ballenas antiguas), está extinto. Los cetáceos son por lo general considerados los mamíferos más especializados (con la posible excepción de los murciélagos). Se han adaptados totalmente a la vida acuática y no necesitan regresar a tierra para descansar o reproducirse. Todos los cetáceos poseen un plano estructural común constituido por un tronco hidrodinámico fusiforme, un par de aletas pectorales (extremidades anteriores) aplanadas en forma de paletas, un cráneo de estructura telescópica, orificios nasales situados en el dorso de la cabeza, un panículo ("blubber") bien desarrollado, órganos reproductores internos, algunos elementos anatómicos nuevos carentes de estructura ósea (como los lóbulos de la aleta caudal y aleta dorsal - esta última ausente en algunas especies).

 

Pinipedios (focas, lobos marinos, lobos finos),

Los pinipedios comprenden unas 34 especies que pueden ser agrupadas en 3 tipos (familias): otáridos (lobos marinos), fócidos (focas) y odobénidos (morsas, una sola especie), todos de aspecto muy similar a primera vista, pero de hecho muy particulares y diferenciados. Existe una controversia sobre el origen de los pinipedios: según algunos autores es monofilético (derivado de un ancestro único) y según otros, bifilético (derivado de dos ancestros diferentes). Independientemente de su origen y las diferencias entre estos grupos, todos los pinipedios son animales anfibios que suben a tierra para descansar, dar a luz a sus crías y aparearse (aunque muy pocas especies se aparean en el agua). Todos poseen un pelaje y un panículo (capa de grasa subcutánea) como protección contra el frío, dos miembros pares anteriores y posteriores ("flippers"), largos bigotes, orificios nasales situados en el extremo del hocico y orejas (pabellones auriculares externos) reducidas o ausentes.

 

Sirenios (mantíes, dugongos y vacas marinas),

Existen en la actualidad 4 especies de sirenios (3 manatíes y un dugongo). Una quinta especie existió hasta el siglo XVIII, se trata de la vaca marina de Stéller del Pacífico septeptrional y mar de Behring que fue exterminada por una caza indiscriminada. Los sirenios se caracterizan por su cuerpo robusto, la piel gruesa con escasos pelos, dos orificios nasales en el dorso de un grueso hocico, ausencia de pabellones auriculares y extremidades posteriores, pezones dorso-ventralmente, y huesos densos y abultados (paquiostosis y osteoesclerosis). Tal como los cetáceos, los sirenios son animales totalmente acuáticos. Además son los únicos mamíferos marinos estrictamente herbívoros, y se encuentran menos frecuentemente en aguas marinas que las especies de los otros órdenes, pasando gran parte de su vida en aguas dulces o salobres. Todas las especies vivientes están confinadas a regiones tropicales (la vaca marina de Steller era la única especie de aguas templadas)

 

Nutrias marinas

Pertenecen a la familia de los Mustélidos. Según la clasificación de lutrinos ("nutrias") más corrientemente usada (Corbet y Hill, 1980), existen trece especies de nutrias en el mundo, ubicadas taxonómicamente en cuatro géneros. Dos de ellos -Pteronura y Enhydra- son monotípicos, es decir que sólo comprenden una única especie, mientras que Lutra y Aonyx comprenden a las restantes once especies.Se trata de animales terrestres muy adaptados a la vida en el medio acuático, para lo cual conservan una forma hidrodinámica y una notable flexibilidad en sus movimientos. La cabeza es larga y aplanada dorso-ventralmente. Las orejas son pequeñas y se ocluyen -al igual que los orificios nasales- cuando los animales se sumergen. Cuando nadan en la superficie, nariz, ojos y orejas quedan expuestos en una misma línea fuera del agua. Las patas son cortas y robustas, con cinco dedos en cada extremidad, que pueden o no contar con uñas bien desarrolladas (garras). Existen membranas interdigitales que prestan ayuda en la natación, con diferente grado de desarrollo en las distintas especies.

Oso polar

Los osos constituyan la familia, de los Úrsidos (Ursidae), dentro del orden de los Carnívoros. El oso polar (Thalarctos maritimus) vive en las regiones árticas de hielo quebradizo, en el límite entre la zona helada y la tundra. Pese a estar preparado para cazar en el hielo, en el mar es donde consigue sus mejores presas, especialmente focas, narvales y ballenas blancas. Allí, la grasa y el aire de sus pulmones lo hacen mucho más ágil, y las membranas que unen sus dedos lo convierten en un nadador superior a los de las otras especies de osos.